Interesantes y, sobre todo, sugerentes, palabras de Jesús G. Maestro, con las que, prácticamente, estoy de acuerdo...
Sólo hay que levantar la vista de la pantalla del móvil y mirar la realidad realmente...
Antes esto, no les queda otra opción, gente:
¡Despierten!
Ana Ananda🕊️👇
¿Médicos o profesores? ¿Pedagogos o demagogos?
Hay que hablar del papel que desempeñan la psiquiatría y la psicología en la interpretación contemporánea del sufrimiento humano, en el contexto de la educación y el trabajo, es decir, la escuela y la empresa.
Frente a la tendencia a medicalizar la vida ordinaria, examinamos hasta qué punto se convierte a amplios sectores de la población en pacientes sin enfermedad, mediante discursos que redefinen como patológico lo que forma parte de la experiencia normal del trabajo, el cansancio o la frustración.
Foucault no previno esto. Todo lo contrario: lo diseñó.
La obra de Foucault es un manual de instrucciones para institucionalizar todo lo que supuestamente crítica y denuncia. Hoy vivimos en la normalización de la anomia.
Si eres inteligente, disimúlalo. La supervivencia está en ser insignificante allí donde y cuando se es vulnerable.
A partir de ejemplos como la popular canción de mediados del siglo pasado «Soy minero» y de cuestiones relativas al trabajo, la universidad o la democracia, se analiza la persistencia de una misma doctrina: la exigencia de felicidad como forma de disciplina. Lejos de constituir un progreso, esta exigencia funciona como un mecanismo de control simbólico y práctico.
No se permite al ser humano reconocer el malestar ni criticar nada de forma inteligente. La crítica se considera producto de una anomalía, de una infelicidad, de una inteligencia original y valiosa que el sistema debe destruir para que no moleste.
Paradójicamente, Foucault no es la solución: es el instrumento. El instrumento del problema.
La literatura, en este contexto, funciona como un recurso excelente, capaz de desmontar estas construcciones y de instruir una inteligencia natural y por supuesto humana, nunca artificial y sesgada, que no se someta a ellas. Por esta razón la literatura se ha extirpado y exterminado de los sistemas educativos en todos sus niveles.
Y por eso la inteligencia artificial no puede con la literatura, porque la literatura, como la libertad humana es un algoritmo infinito e impredecible. El ser humano se sustrae a todo pronóstico.
A Gloria Fuertes se atribuye la frase según la cual «hay que ser muy lista para saber hacerse la tonta». Siglos antes Cervantes en su última novela, el Persiles, afirmó lo mismo: «la disimulación es provechosa». Si eres joven e inteligente, que nadie sepa que eres inteligente hasta que el sistema educativo no pueda contrarrestar tu inteligencia. Ten cuidado con los pedagogos.
La paciencia es sabia: saber esperar es de sabios. Cuidado con los simulacros de profesores, cuidado con los que se disfrazan de profesores y no lo son de verdad. Profesor es el que domina la materia; pedagogo, el que enseña lo que no sabe.
Jesús G. Maestro
¡Despierta Ya! Ana Ananda🕊️
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